Día Escolar por la Paz y la No Violencia

el . Publicado en Noticias

“Día Escolar por la Paz y la No Violencia”

UNIDAD DE CONVIVENCIA ESCOLAR

El Día Escolar de la No-Violencia y la Paz (DENYP) fue declarado por primera vez el 19 de agosto de 1964, surge una iniciativa pionera, no gubernamental, independiente por el profesor español Lorenc Vidal.

Su objetivo es la educación en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los Derechos Humanos, la no-violencia y la paz.

En este día, los colegios y centros se convierten en instrumentos de paz y entendimiento entre personas de distinta formación, raza, cultura y religión.

El mensaje básico de este día es: “Amor universal, No-violencia y Paz. El Amor universal es mejor que el egoísmo, la No-violencia es mejor que la violencia y la Paz es mejor que la guerra”.

El día 30 de enero se conmemora además la muerte del líder nacional y espiritual de la India, el Mahatma Gandhi, el 30 de Enero de 1948, asesinado a tiros por un fanático hinduista.

Por esta razón, nuestro Colegio ha querido sumarse a estas iniciativas y conmemorar el DENYP, invitando a toda la comunidad educativa a difundir y dar a conocer las mejores prácticas que, en este ámbito, se están llevando a cabo en nuestro Establecimiento e incentivar a nuestras estudiantes una cultura de buen trato y solidaridad.

Videos:

  • En este video se muestra la conducta discriminatoria que sufre un nuevo estudiante al ingresar al Colegio, lo cual se revierte ya que conocen las habilidades con que cuentan y que lo hacen diferente.

 

  • La Banda Koreana BTS también ha querido sumarse a una cultura de paz y no violencia, incentivando a sus fans a erradicar al maltrato.

 

  • La activista por la defensa del medioambiente, Greta Thunberg, ha demostrado una fuente lucha contra el cambio climático, lo cual también podría visualizarse como una forma de violencia contra nuestro planeta y las nuevas generaciones.

 

 

CUENTO: “EL ELEFANTE BERNARDO”

Había una vez un elefante llamado Bernardo que nunca pensaba en los demás. Un día, mientras Bernardo jugaba con sus compañeros del colegio, tomó una piedra y la lanzó hacia sus compañeros. La piedra golpeó al burro Cándido en su oreja, de la que salió mucha sangre. Cuando los profesores vieron lo que había pasado, inmediatamente se pusieron a ayudar a Cándido. Le pusieron un parche curita en su oreja para curarlo. Mientras Cándido lloraba, Bernardo se burlaba, escondiéndose de sus profesores. 

Al día siguiente, Bernardo jugaba en el campo cuando, de pronto, le dio mucha sed. Caminó hacia el río para beber agua. Al llegar al río vio a unos ciervos que jugaban a la orilla. Sin pensar dos veces, Bernardo tomó mucha agua con su trompa y se las arrojó a los ciervos. Gilberto, el ciervo más chiquitito perdió el equilibrio y acabó cayéndose al río, sin saber nadar. Afortunadamente, Felipe, un ciervo más grande y que era un buen nadador, se lanzó al río de inmediato y ayudó a salir del río a Gilberto. Felizmente, a Gilberto no le pasó nada, pero tenía muchísimo frío porque el agua estaba fría, y acabó por coger un resfrío. Mientras todo eso ocurría, lo único que hizo el elefante Bernardo fue reírse de ellos.

Una mañana de sábado, mientras Bernardo daba un paseo por el campo y  comía un poco de pasto, pasó muy cerca de una planta que tenía muchas espinas. Sin percibir el peligro, Bernardo acabó hiriéndose en su espalda y patas con las espinas. Intentó quitárselas, pero sus patas no alcanzaban arrancar las espinas, que les provocaba mucho dolor. Se sentó bajo un árbol y lloró desconsoladamente, mientras el dolor seguía. Cansado de esperar que el dolor se le pasara, Bernardo decidió caminar para pedir ayuda. Mientras caminaba, se encontró a los ciervos a los que les había echado agua. Al verlos, les gritó: “¡Por favor, ayúdenme a quitarme esas espinas que me duelen mucho!” y reconociendo a Bernardo, los ciervos le dijeron: No te vamos a ayudar porque lanzaste a Gilberto al río y él casi se ahogó. Aparte de eso, Gilberto está enfermo de gripe por el frío que le dio. Tienes que aprender a no herirte ni burlarte de los demás”.El pobre Bernardo, entristecido, bajo la cabeza y siguió en el camino en busca de ayuda. Mientras caminaba se encontró algunos de sus compañeros de colegio. Les pidió ayuda pero ellos tampoco quisieron ayudarle porque estaban enojados por lo que había hecho Bernardo al burro Cándido. Y una vez más Bernardo bajó la cabeza y siguió el camino para buscar ayuda. Las espinas les provocaban mucho dolor. 

Mientras todo eso sucedía, había un gran mono que trepaba por los árboles. Venía saltando de un árbol a otro, persiguiendo a Bernardo y viendo todo lo que ocurría. De pronto, el gran y sabio mono que se llamaba Justino, dio un gran salto y se paró enfrente a Bernardo. Y le dijo: “Ya ves gran elefante, siempre has lastimado a los demás y, como si eso fuera poco, te burlabas de ellos, por eso, ahora nadie te quiere ayudar, pero yo, que todo lo he visto, estoy dispuesto a ayudarte si aprendes y cumples dos grandes reglas de la vida”.Y le contestó Bernardo, llorando“Sí, haré todo lo que me digas sabio mono, pero por favor, ayúdame a quitar los espinos”. Y le dijo el mono: “Bien, las reglas son estas: la primera es que no lastimarás a los demás, y la segunda es que ayudarás a los demás y los demás te ayudarán cuando lo necesites”. Dichas las reglas, el mono se puso a quitar las espinas y a curar las heridas a Bernardo. Y a partir de este día, el elefante Bernardo cumplió, a rajatabla, las reglas que había aprendido.

COLORÍN COLORADO… ESTE CUENTO SE HA ACABADO